
Iraeta es el nombre de la casa feudal que dio origen a la actual agrupación poblacional. En Iraeta no se ha conservado la casa solar original, pero sí un caserón del siglo XIX que pasó a ser el palacio y que los habitantes del barrio, al otro lado del río, llaman Nagusikoa. En el mismo lado, la Ermita de Santa Inés, reproducción a escala reducida de la Iglesia prototípica del siglo XVI en el País Vasco. Y el mismo Iraeta, una doble hilera de casas, de fachadas homogéneas y tejado único, corrido sobre todas ellas, resultando un conjunto único y atípico en el ámbito guipuzcoano.
Iraeta se asienta en un amplio meandro (conocido popularmente como sabea), accidente geográfico poco frecuente en Guipúzcoa, que el río Urola ha ido formando con el paso de los siglos. Esta llanura es aprovechada, por su fertilidad, para usos agrícolas combinándose los prados de siega con un mosaico de parcelas de huerta, cultivos forrajeros, etc. Las orillas del Urola conservan vegetación autóctona, la aliseda (aliso, fresno) a veces sustituida por repoblaciones de álamos y plátanos..